Luego de algunos dìas de descanso, se han publicado nuevos videos en La Voz Golpeando el infinito, esta vez la lista comprende entrevistas, presentaciones, lecturas, reportajes y diversas apariciones de:
Naguib Mahfouz
Ferlinghetti
Juan Rulfo
Borges
Alejo Carpentier
Julio Cortazar

"...Escribí The Confidential Agent (Agente Confidencial) en seis semanas del año 1938 (...) Por entonces yo luchaba con la creación de El poder y la gloria. Pero el libro no aportaría dinero, al menos yo no lo esperaba. Era indudable que mi mujer y mis hijos no podrían vivir de un libro invendible (...) Así fue como resolví escribir durante las mañanas, lo más rapidamente posible, otra novela de "entretenimiento", mientras trabajaba lentamente en El poder y la gloria por las tardes..."Graham Greene, Vias de Escape
Etiquetas: Graham Greene
La tenìa facil.Y sin embargo Marty se equivocò.
Por eso no me sorprende que a pesar de llegar diez minutos tarde la pelìcula aùn no hubiere empezado. Sabado. Medio día. He sido el único que se ha arriesgado a comprar un ticket para ver los infiltrados.
Tuvo publicidad, le dieron presupuesto, los actores que pidiò, el guiòn no creo que necesitarà demasiados retoques, salvo decir el nombre de la ciudad que se eligirìa para filmar, y sin embargo la pelìcula no funciona.
Y aunque es un espectaculo que atrae nuestra atenciòn durante todo el metraje, al final una rara sensaciòn nos advierte que nos hemos perdido de algo, que la experiencia es incompleta, que alguna cosa falla y no sabemos bien que.
Luego de un par de dìas y de darle una nueva mirada a ese clàsico del cine asiàtico que es Infernal Affairs (que horrible traduccion) reparo en que una pelìcula con el tipo de conflicto emocional sobre el que se ampara necesita mucho de los actores, y claro es aqui donde el director y sus propòsitos pueden lograr el triunfo o desplomarze a los abismos del fracaso.
Ni Di Caprio, Damon o el propio Nicholson le aciertan. No es que sus actuaciones sean malas, sino que lo hacen en velocidades distintas y nunca logran acoplarse al ritmo conjunto de la pelicula, nunca logran darle el toque exacto a sus personajes, no son creibles para nada, y el producto final lo atestigua. Di Caprio sigue pareciendo el de Titanic, todo pucheritos y cejas, Damon sigue siendo el agente Jason Bourne, y el gran Jack parodia su propia actuaciòn del guasòn.
Hacer remakes no se trata solo de actualizar, adaptar o copiar planos, hay en esa suerte de homenaje y recrecion un arte sutil para sugerir nuevas lecturas, mostrar otros angulos o hacer enfasis en cosas que se nos pasaron por alto, embellecer, redecorar mostrar la firma personal de quien realiza la nueva versiòn, nada de estoy hay en esta pelìcula de Scorsese de quien esperaba ahora si, el carpetazo final en el cine de gansters, y que con esto sòlo ha logrado desilusionarme un poco...màs.
Trailer de Infernal Affairs
Etiquetas: Infernal Affairs, The Departed
Jenna Jameson es por sobre cualquier apreciación, la marca global de entretenimento para adultos de mayor crecimiento de la actualidad, es extraño tener que definir así a esta mujer de 32 años, que ha evolucionado en una industria en el que sólo unos cuantos llegan a la cumbre; y en la que ella ha hecho practicamente de todo.
Hace unos meses la revista Rolling Stone la entrevistaba en exclusiva, y ella parecía lista para pasar al retiro, ya casí no participa en más de dos o tres producciones al año, vivía rodeada de todo el lujo que se puedan imaginar en una mansión en L.A. y deseaba infructurosamente ser madre.
Sin embargo varias cosas han cambiado, Playboy ha adquirido el Club Jenna, un portal en internet que es la piedra angular para la venta de servicios y además la escogió para que ella, y no otra, fuera la nueva imagen de la multinacional. Eso se ha posibilitado por ejemplo la realización del reality show AMERICAN SEX STAR, en el que Jenna elige con la ayuda de un jurado, a la próxima extrella del cine triple X.
Pero no sólo ha eso se dedica, tiene una productora (que es parte de los activos recientemente vendidos) de cine para adultos, vende artículos que reproducen parte de su anatomía, y souvenirs de todo pelaje. Ha aparecido además como coanimadora de Wild on, el programita sobre parrandas globales del canal E, en donde la gracia consiste en pasear por discotecas y playa para verificar cuanto se divierte la gente desde las costas de Chipre a la peninsula del Yucatan.
Bailarina exótica, actriz de cine hard, presentadora de programas, productora de cine, mujer de negocios, quien es en realidad Jenna? es una pregunta que muchos se hacen, es en realidad la soledad de la que habla sólo un elemento para hacerse publicidad, que la motiva?. MTV creyó poder responder a esas preguntas y produjo un documental que expone el caso Jenna, no sólo es entretenimiento, el que la cadena musical más importante se fijará en ella, revela la importancia que Jenna como figura pop ha adquirido.
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Etiquetas: Jenna Jameson

Leo un reportaje sobre Dylan en el número 34 de Rolling Stone (aparecido en este lado del mundo en octubre) alguien escribe, y me hace mucha gracia:
"Dylan nos ofrece nutrición desde la raiz de la vida cultural norteamericana. (...) con cada disco exitoso, la convergencia de Dylan con sus musas se vuelve más natural y menos esforzada"
Es una nota extensa, escrita con la objetividad de un fanático que nunca perdió la fe en su idolo, nisiquiera frente a sus discos menos felices y que ahora, luego de la publicación del Modern Times, no duda en presumir que tenía razón..
"...entre otras cosas un novelista de 42 años, fan de Dylan de toda la vida, pero -debo enfatizarlo- que no recuerda los 60..."
Tras esa confesión esta Jonathan Lethem, quien escribe el reportaje, y quien es más conocido por su novela Huerfanos de Brooklyn.
Etiquetas: Bob Dylan, Jonathan Lethem
Hace unos días leyendo uno de mis blogs favoritos, un amigo hacia una desencantadora reflexión sobre su permanencia en el ciberspacio, su blog cumplía dos años, y de repente el dejaba traslucir, que no sabía hacia donde lo había llevado eso.
Eso me hizo pensar, en el cansancio, en el trabajo, en ¿qué hago yo aquí? ¿cómo comenzó todo esto? este no es el blog en el que pensé cuando comenzé un diciembre de hace algún tiempo, ni el que había estado pensando meses antes...se fue transformando ante mis ojos, cobrando autonomía, y finalmente haciéndose a si mismo. ¿hacia donde voy? no tengo la menor idea, sólo espero disfrutarlo hasta el final.
Los màs romànticos esperan hace años la novela definitiva de Vargas Llosa, aquella que demuestre a sus detractores que terminados los setenta, aún tiene una obra por seguir edificando, sin embargo esta, no sera la clave que estan buscando.
Es cierto que despues de algunos textos fàllidos o menores, Travesuras es quizàs la mejor novela escrita por Vargas Llosa en los ùltimos veinte años y un poco màs. No sòlo elige volver al perù como escenario de ficciòn, sino que recupera su mejor tono narrativo, para evocar una juventud perdida y desplegar una historia de pasiones construidas a base de constantes desengaños, uno de esos amores en lo que nada màs tràgico puede suceder.
Vargas llosa vuelve a encadilarnos con su facilidad para contar historias, y aunque en esta, sucedan cosas que para algunos resulten inverosimiles, en el contexto de lo narrado la historia parece capaz de multiplicar sus explicaciones.
Sin embargo el lenguaje parece haberse quedado aparcado en el tiempo, algunas cosas de las que en el texto se dicen, han perdido contexto, o han envejecido muy ràpido, a veces eso va restandole forma al texto, la historia tiene algunos baches propiciados por explicaciones demasiado rebuscadas o por coincidencias que acuden demasiado solicitas en auxilio del narrador.
Pero apesar de esas objeciones, este es un libro que he disfrutado mucho y que justifica las esperanzas de quienes piensan que novelas como La Casa Verde pueden ser escritas màs de una vez.
Aquì les dejò el inicio de la novela:

"Aquél fue un verano fabuloso. Vino Pérez Prado con su orquesta de doce profesores a animar los bailes de Carnavales del Club Terrazas de Miraflores y del Lawn Te¬nis de Lima, se organizó un campeonato nacional de mambo en la Plaza de Acho que fue un gran éxito pese a la amenaza del Cardenal Juan Gualberto Guevara, arzobispo de Lima, de excomulgar a todas las parejas participantes, y mi barrio, el Barrio Alegre de las calles miraflorinas de Diego Ferré, Juan Fanning y Colón, disputó unas olimpiadas de fulbito, ciclismo, atletismo y natación con el barrio de la calle San Martín, que, por supuesto, ganamos.
Ocurrieron cosas extraordinarias en aquel verano de 1950. Cojinoba Lañas le cayó por primera vez a una chica —la pelirroja Seminauel— y ésta, ante la sorpresa de todo Miraflores, le dijo que sí. Cojinoba se olvidó de su cojera y andaba desde entonces por las calles sacando pecho como un Charles Atlas. Tico Tiravante rompió con Use y le cayó a Laurita, Víctor Ojeda le cayó a Use y rompió con Inge, Juan Barreto le cayó a Inge y rompió con Ilse. Hubo tal recomposición sentimental en el barrio que andábamos aturdidos, los enamoramientos se deshacían y rehacían y al salir de las fiestas de los sábados las parejas no siempre eran las mismas que entraron. «¡Qué relajo!», se escandalizaba mi tía Alberta, con quien yo vivía desde la muerte de mis padres.
(...)
Aquel verano extraordinario, en las fiestas de Miraflores todo el mundo dejó de bailar valses, corridos, blues, boleros y huarachas, porque el mambo arrasó. El mambo, un terremoto que tuvo moviéndose, saltando, brincando, haciendo figuras, a todas las parejas infantiles, adolescentes y maduras en las fiestas del barrio. Y seguramente lo mismo ocurría fuera de Miraflores, más allá del mundo y de la vida, en Lince, Breña, Chorrillos, o los todavía más exóticos barrios de La Victoria, el centro de Lima, el Rímac y el Porvenir, que nosotros, los miraflorinos, no habíamos pisado ni pensábamos tener que pisar jamás...".
Mario Vargas Llosa, Travesuras de la niña mala
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"...El arte sólo sirve para algo si es irreverente, atormentado, lleno de pesadillas y desespero. Sólo un arte irritado, indecente, violento, grosero, puede mostrarnos la otra cara del mundo, la que nunca vemos o nunca queremos ver para evitarle molestias a nuestra conciencia.(...) Nada de paz y tranquilidad. Quien logra el reposo en equilibrio está demasiado cerca de Dios para ser artista..."Pedro Juan Gutierrez, Anclado en tierra de nadie
Etiquetas: Pedro Juan Gutierrez

La semana pasada el siempre activo poeta Carlos Wertheman me confirmó su segundo poemario, Parque ya había salido de imprenta, este libro que tuve el gusto de leer en una de sus versiones embrionales, espero tenga la recepción que el trabajo y cuidado invertido en la construcción de cada uno de los poemas que lo conforman se merecen.
En las próximas semanas el libro estará llegando a librerias, y espero realizar algunas otras precisiones sobre tan esperada publicación.
Etiquetas: Carlos Wertheman

Han aparecido nuevos y muy recomendables videos en el blog La voz golpeando el infinito, la relaciòn a continuaciòn:

"¡cuántos libros, dios mío, y qué poco tiempo y a veces qué pocas ganas de leerlos! Mi propia biblioteca, donde antes cada libro que ingresaba era previamente leido y digerido, se va plagando de libros parasitos, que llegan allí muchas veces no se sabe cómo y que por un fenómeno de imantación y de aglutinación contribuyen a cimentar la montaña de lo ilegible (...)
Uno escribe dos o tres libros y luego se pasa la vida respondiendo a preguntas y dando explicaciones sobre estos libros. Lo que prueba que a la gente le interesa tanto o más las opiniones del autor sobre sus libros que sus propios libros..."Julio Ramón Ribeyro, Prosas Apátridas
Etiquetas: Julio Ramón Ribeyro
La primera lìnea es ya un presagio, y lo maravilloso del cuento, es que Onetti, no necesita demasiado para generar una tensiòn que incomoda, que nos obliga a realizar preguntas, a intentar entender que esta pasando, pero luego el cuento nos revela la violencia de los gestos, la mecànica de la venganza, y como el amor, en ocasiones puede signifcar tan poco, o tantas otras cosas dificiles de entender...

"La primera carta, la primera fotografía, le llegó al diario entre la medianoche y el cierre. Estaba golpeando la máquina, un poco hambriento, un poco enfermo por el café y el tabaco, entregado con famlliar felicidad a la marcha de la frase y a la aparición dócil de las palabras. Estaba escribiendo “Cabe destacar que los señores comisarios nada vieron de sospechoso y ni siquiera de poco común en el triunfo consagratorio de Play Roy, que supo sacar partido de la cancha de invierno, dominar como saeta en la instancia decisiva”, cuando vio la mano roja y manchada de tinta de Partidarias entre su cara y la máquina, ofreciéndole el sobre.
—Ésta es para vos. Siempre entreveran la correspondencia. Ni una maldita citación de los clubs, después vienen a llorar, cuando se acercan las elecciones ningún espacio les parece bastante. Y ya es medianoche y decime con qué queres que llene la columna.
El sobre decía su nombre, Sección Carreras. El Liberal. Lo único extraño era el par de estampillas verdes y el sello de Bahía. Terminó el artículo cuando subían del taller para reclamárselo. Estaba débil y contento, casi solo en el excesivo espacio de la redacción, pensando en la última frase: “Volvemos a afirmarlo, con la objetividad que desde hace años ponemos en todas nuestras aseveraciones. Nos debemos al público aficionado”. El negro, en el fondo, revolvía sobres del archivo y la madura mujer de Sociales se quitaba lentaménte los guantes en su cabina de vidrio, cuando Risso abrió descuidado el sobre.
Traía una foto, tamaño postal; era una foto parda, escasa de luz, en la que el odio y la sordidez se acrecentaban en los márgenes sombríos, formando gruesas franjas indecisas, como en relieve, como gotas de sudor rodeando una cara angustiada. Vio por sorpresa, no terminó de comprender, supo que iba a ofrecer cualquier cosa por olvidar lo que había visto(...)
JUAN CARLOS ONETTI, El infierno tan temido
Etiquetas: Juan Carlos Onetti

(...) Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua. (...)
Julio Cortazar, Rayuela
Etiquetas: Cortazar

"...creyó descubrir, un día, que los escritores inician sus novelas con el único y exclusivo propósito de fundar, en un secreto fragmento de la obra, un reino para su personaje más desvalido.
Y también creyó descubrir que en todas las novelas el narrador siempre es un impostor, un indeseable que se hace pasar por el autor y que sólo es desenmascarado por los lectores más perspicaces, que suelen ser también los más amargados..."
Enrique vila - Matas, Impostura
Etiquetas: Enrique Vila - Matas
Se han postedo dos nuevos videos en el blog la voz golpeando el infinto: se trata de entrevistas efectuadas a Guillermo Cabrera Infante y a Oswaldo Reynoso.
Etiquetas: La voz golpeando el infinito
Encontre una entrevista muy interesante que le hacen a VILA - MATAS en relaciòn a su novela PARIS NO SE ACABA NUNCA, aquì se las copio:AUTOBIOGRAFÍA Y FICCIÓN ENTREVISTA:
Enrique Vila-Matas
"Los escritores acaban solos y acaban mal"
SERGI PÀMIES
BABELIA - 18-10-2003
Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948) publica el retrato irónico de sus años de juventud en París a mediados de los setenta, coincidiendo con uno de los momentos más activos del escritor (su novela El mal de Montano ha sido seleccionada como finalista del Premio Medicis a la mejor novela extranjera publicada en Francia, junto a autores como Ian MacEwan y Jeffrey Eugenides).
PREGUNTA. En París no se acaba nunca utiliza varios registros: cuento, relato autobiográfico, crónica periodística. Antes de que otros se atrevan a etiquetarla, ¿prefiere hacerlo usted?
RESPUESTA. Es un fragmento de la novela de mi vida en el que todo es verdad porque todo está inventado. Y es que, como se dice en el libro, un relato autobiográfico es una ficción entre muchas posibles.
P. ¿Es indispensable ser "muy pobre y muy infeliz" para convertirse en escritor, como insinúa en su libro?R. Es un juego con las últimas palabras de París era una fiesta, de Hemingway, que termina diciendo que en esa ciudad fue pobre y muy feliz. París no se acaba nunca pretende ser un libro paralelo. Entonces yo aspiraba a ser Hemingway. El título está tomado del último capítulo del libro de Hemingway, con la intención descarada de cambiar la alegría de vivir y el entusiasmo del original por la perplejidad de un joven que viaja a París con la idea, más que de triunfar, de huir de Barcelona y sobrevivir.
P. ¿Era un huida cultural y política o un asunto personal?R. Creo que me dediqué a escribir para no tener que quedarme en Barcelona. El elemento inicial fue el azar, ya que, al visitar a Adolfo Arrieta y Javier Grandes en París, me encontré con Marguerite Duras, que era amiga de ellos y me alquiló inmediatamente, sin que yo me atreviera a rechistar, una buhardilla de su propiedad. Añádase que estábamos en 1974, y que Barcelona era, en efecto, una ciudad siniestra. La conjunción de tener casa en París y no en Barcelona me llevó a la idea de escribir una novela. Con el tiempo, me he dado cuenta de que fui a París a escribir mi primera novela pero no aprendí nada. Miento: aprendí a escribir a máquina y ese consejo que dio Raymond Queneau a Marguerite Duras y que ella me dio a mí: " Escriba y no haga nada más". Y así me ha ido. La novela hay que verla como la historia de cómo se escribe un primer libro, de qué manera tan chapucera, con cuántas trampas. También me apetecía reírme de las novelas clásicas de la experiencia, de formación de un escritor.
P. Otro elemento importante es la reflexión sobre la ironía.R. El libro se iba a llamar La ironía en París. Nace de una conferencia que me invitó a pronunciar la Fundación Luis Goytisolo. Para prepararla, leí muchos ensayos sobre la ironía, pero vi que no sabía hablar teóricamente del tema y que me salía un bodrio de conferencia. Pero de pronto viajé a París en el verano del año pasado y, sin darme cuenta, comencé a ironizar en voz alta sobre mi pasado en esa ciudad. Eso me llevó a convertir la conferencia en una narración irónica sobre aquellos años. En este libro, el tratamiento de la ironía es un poco cervantino, amable con la condición humana, a mitad de camino entre la esperanza y la benevolencia. Aunque tal como está el mundo actual es más difícil que en la época de Cervantes.
P. ¿Estamos peor que en la época de Cervantes?R. Hay más información y eso nos hace verlo todo aún más horrible. Mire España. Un país, por otra parte, en el que la gente está poco dispuesta a reírse públicamente de sí misma. En mi caso, ha sido fácil porque no me río del Vila-Matas actual sino del que fue a París a convertirse en artista. Y ya se sabe que narrar una historia supone siempre, aunque esa historia sea la tuya, ponerse en otro lugar.P. Describe a ese personaje como "joven, guapo e idiota", pasados los años, ¿qué queda de esos tres adjetivos?R. Creo que era consciente de que era joven, guapo e idiota. Aunque tampoco importa demasiado, porque sabía que gustaba a mucha gente precisamente por ser idiota. Por tanto,no era tan grave. Además, pensaba que dejaría de serlo, pues no me consideraba idiota del todo. Y sí tenía claro que dejaría de ser guapo. Jaime Gil de Biedma me dijo, hablando de Alain Delon, que era guapo pero que sería eternamente burro. Y que él prefería ser feo e inteligente a la larga.
P. Dice que en París la desesperación es elegante. ¿Aún hoy?R. Mi idea era la de ser artista. Y creía que para ser un artista como dios manda había que vestir de negro, estar siempre desesperado, ser delgado y leer a Lautréamont en las terrazas de los cafés. Alimenté este equívoco durante años hasta que me di cuenta de que la alegría también existe. Es una ironía acerca de tantos jóvenes malditos, aunque no contra ellos, porque todavía los admiro. Pero yo he perdido bastante contacto con la delgadez y me acerco más a la figura de novelista gordo. Lo cual tampoco está mal, porque yo diría que los novelistas tienen que ser gordos y los poetas delgados. Parece que la flacura está más relacionada con lo poético y lo espiritual, ¿no? No sé, vaya usted a saber. Igual es al contrario.
P. Ese París capaz de embellecer incluso la desesperación, ¿existe todavía o se ha convertido en un parque temático?R. En los años setenta ya evolucionaba en esa dirección. Los sábados y domingos llegaban autocares de provincias llenos de gente ansiosa por ver el mítico Saint-Germain. Y ahora mucho más, porque han desaparecido casi todos esos lugares y ya sólo quedan la librería La Hune, el Café de Flore y el Les Deux-Magots. Para mí, el Flore era el café de mi calle. Nunca más he vivido en un lugar así. Por otro lado, me parecía que para entrar allí tenías que ser digno de los escritores que te habían precedido. Era un café muy relacionado con el exilio.
P. Con el exilio intelectual, querrá decir.R. Sí, sobre todo con el exilio intelectual latinoamericano. De Rubén Darío a Severo Sarduy. Yo, al entrar en el Flore, sentía que tenía que continuar esa tradición. Entonces había otro café, La Boule d'Or, con una parroquia compuesta sobre todo por exiliados políticos, agrupados en torno a Agustín García Calvo, que vivían su situación de un modo muy distinto. Me di cuenta de las diferencias entre alguien que se autoexiliaba, como yo, y los que no podían regresar y lo vivían como un drama. Y también de que ser autoexiliado estaba mal visto.
P. No era ésa la única diferencia entre el exilio voluntario y el forzoso.R. No, por supuesto. ¡La realidad política! En París no se acaba nunca he tenido que hablar de tres cosas de las que no suelo hablar en mis libros: de mujeres, de dónde salía el dinero y de mi realidad política de entonces.
P. De la muerte de Franco, por ejemplo, que le pilló en la buhardilla, leyendo poesía. Tras una reflexión, usted se pregunta: ha muerto Franco, ¿y qué?R. En parte porque Franco llevaba años muriéndose y las conversaciones sobre esta cuestión eran interminables. Mi punto de vista sobre la dictadura estaba evidentemente presente, pero me preocupaba más mi viaje interior. Había viajado a París para olvidarme de lo español y casi todos mis amigos eran o franceses o del clan de argentinos cercanos a Copi. Buscaba no encontrarme con españoles. Este problema de huir de lo cercano se repitió en mi primer viaje a México. En esa ocasión, huía de Europa y, tras doce horas de viaje, llegué a México, entré en la habitación del hotel, puse la televisión y lo primero que me salió fue Jordi Pujol. Eso confirma la imposibilidad de la huida.
P. Hemos hablado de política, nos faltan las mujeres y el dinero.R. La cuestión de las mujeres está explicada en el libro: mis movimientos de timidez hacia ellas y el verdadero pánico que sentía. Una timidez que se ha prolongado en el tiempo. Respecto al dinero, tenía que explicar la verdad: recibía correos postales que me mandaba mi padre, al que intentaba convencer de que estaba escribiendo una obra maestra. Pero hubo una huelga de Correos que impidió que me llegara el dinero durante un mes y medio. Eso fue muy importante porque, al no poder regresar, tuve que perder timidez y volverme simpático, abrirme, salir del encierro de la buhardilla y aceptar todas las invitaciones para cenas, fiestas y cócteles.
P. En aquel París convivían el situacionismo, el desconstructivismo, el nouveau roman; pasados los años, ¿cree que fueron un cambio o una impostura? ¿Y qué ha quedado de todo aquello?
R. Si fue una impostura, como afirma Robbe-Grillet cuando dice que el nouveau roman era un juego que no se tomaban en serio, me parece genial. En estos momentos es curioso que lo que más haya permanecido sea Guy Debord y su La sociedad del espectáculo. Quién lo iba a decir, porque entonces Debord era el último mono, el más marginado, sin ninguna presencia mediática.
P. También manifiesta su respeto por el lado poco edificante de escritores como su extravagante casera, Marguerite Duras.R. Estoy un poco harto de los yernos ideales, de todos esos escritores pulcros, limpios y ordenados que tanto proliferan. En cambio, hablo de esos otros escritores que no están en el cuadro de honor del colegio, conflictivos, poco o nada edificantes, cargados de defectos pero con talento. Creo que ese lado de Duras me influyó al escribir.
P. La novela que escribe en París, La asesina ilustrada, tiene la facultad de matar a quien la lee. ¿Sería la solución para acabar con el problema de la muerte de la novela, matar a los lectores?
R. Mi teoría es que, más que muerta, la novela evoluciona. Vamos a una novela que se aproxima al ensayo. Pienso en esos cuentos de Pitol que acaban como ensayos o en esos ensayos suyos que terminan como cuentos. Es probable que el lector vaya buscando, con el tiempo, menos ficción y más ensayo. El propio Coetzee, en su último libro, admite que camina en esa dirección. Creo que existe una saturación de la ficción que se sabe ficción y también una saturación del ensayo que se sabe plomizo. Sebald, Magris, Piglia, son otros casos claros de introducción del ensayo dentro de la ficción, o viceversa. Mezclar a Montaigne con Kafka, por ejemplo, me parece en este preciso instante una idea muy interesante.
P. Al final de París no se acaba nunca cuenta el suicido de Hemingway y describe a una Marguerite amnésica, recordando el Saigón de su infancia. ¿Es inevitable acabar así?
R. Lo que digo es que todos los escritores acaban solos y acaban mal.
Lo segundo es algo bastante irrefutable porque todo el mundo acaba mal.
P. Sus libros hablan obsesivamente de alguien que desea convertirse en escritor. Usted ya lo es. ¿Cómo se ve a sí mismo?R. Aparentemente me he hecho con una máquina literaria capaz de codificar y llevar a su terreno casi cualquier tema. Eso me da cierta confianza, y por eso tengo que andar con mucho cuidado y pensar muy bien en los próximos pasos que voy a dar, pues, una vez más, deberé desmarcarme de los libros anteriores y huir de esa facilidad tan engañosa.
P. Me ha sorprendido una frase de su libro: "Me gusta París porque no tiene catedrales ni casas de Gaudí".R. Sí, señor. Es así. No tengo nada más que añadir.
Etiquetas: Enrique Vila - Matas
Encontrar un libro que nos soprenda, es en ocasiones un viaje lleno de casualidades, más aún si desconoces que ese libro existe, si nadie te habló nunca de él o si la historia que contiene, por improbable, en otras circunstancias, quizás no hubiera llamado nuestra atención. Sin embargo, los buenos libros, como los mejores regalos, son producto de lo improbable.
Hace unas semanas, pasaba mis días transitando por las novelas de M. Conelly, cuando un amigo interesado en el libro que tanto me divertía, me propuso un intercambio, Hielo Negro (que asì se llama la novela) por Impostura, y creo que he salido ganando. He descubierto, esta maravillosa y precoz novela de Enrique Vila - Matas, publicada originalmente en 1984 y reeditada por anagrama en el 2003, y que en su oportunidad fue finalista del Premio Herralde, que Vilas - Matas ganarìa muchos años despùes sin discusiòn alguna.
La novela parece montada sobre una historia sencilla, un desmemoriado sin identidad que es recluido en un manicomio se ve envuelto en la disputa de dos mujeres que lo reconocen como su marido, el pasado que cada una de ellas trae para el desmemoriado en antagònico y en ambos sentidos tràgicos, es obvio que alguna de ellas esta mintiendo, los motivos, el juego de la identidad, la posibilidad de no ser, la importancia de los recuerdos y del propio olvido, sin que lo advirtamos de primera mano, Vila - matas, nos propone una reflexiòn no exenta de ironìa -y un fìnisimo humor- sobre el tema, he quedado encantado con la novela, si aùn no la han leido, se las recomiendo.
"...Su actitud no diferìa mucho de la que suelen adoptar las mujeres en cualquier historia de amor. Son ellas, pensaba Barnaola, quienes eligen al que será su marido (...) las que toman a un hombre y lo convierten, aunque se hunda el mundo, en su marido. Después, le amargan el resto de sus dìas encerràndole en una càrcel hogareña de la que tan sòlo pueden escapar si acuden a una mugrienta oficina en la que pierden la vida. Para que todo esto sea posible, ellas se autoconvencen, desde el primer momento, de que la víctima elegida es su marido y nada más que su marido. Poco importa el resto..."
Enrique Vila - Matas, Impostura
Etiquetas: Enrique Vila - Matas
Descubrì a Amos Oz hace unas pocas semanas, su nombre surgiò en las eternas quinelas de nombres de quienes nunca han ganado el nobel aunque podrìan hacerlo. Este escritor Israeli, militante por la paz y ganador del premio nacional de literatura de Israel y del premio Goethe de Literatura, no sólo se ha destacado por sus novelas, sino por su posiciòn militante en pos de una soluciòn integral al conflicto judio - palestino.
En el breve libro de ensayos Contra el Fanatismo, OZ deja en claro no sòlo su posiciòn intelectual, sino que se puede escribir con brillantez sobre temas conflictivos sin perder un àpice el sentido del humor y la autocrìtica, y eso hace en estas tres conferencias, en donde el denominador comùn es realizar algunas reflexiones sobre un problema que en realidad nos embosca dìa a dìa y de las formas màs impredecibles: El fanatismo.
"...¿Cómo curar a un fanatico? Perseguir a un puñado de fanáticos por las montañas de Afganistán es una cosa. Luchar contra el fanatismo, otra muy distinta (...)El fanatismo es màs viejo que el islam, que el cristianismo, que el judaìsmo. Màs viejo que cualquier ideologìa o credo del mundo. Desgraciadamente, el fanatismo es un componente siempre presente en la naturaleza humana, un gen del mal (...)
Hay un transtorno mental muy arraigado, una reconocida enfermedad mental llamada "sìndrome de Jerusalèn": la gente llega, inhala el nìtido y maravilloso aire de la montaña y, de pronto, se inflama y prende fuego a una mezquita, a una iglesia, o a una sinagoga. O si no, se quita la ropa, trepa a una roca y comienza a profetizar (...)
Creo que la esencia del fanatismo reside en el deseo de obligar a los demás a cambiar. En esa tendencia tan común de mejorar al vecino (...)
El fanático es una criatura de lo más generosa. El fanático es un gran altruista. A menudo, está más interesado en los demás que en sí mismo. Quiere salvar tu alma, redimirte. Liberarte del pecado, del error, de fumar. Liberartede tu fe o de tu carenciade fe. Quiere mejorar tus hábitos alimenticios, lograr que dejes de beber o de votar. El fanático se desvive por uno (...)
El sentido del humor es un gran remedio. Jamás he visto en mi vida a un fanático con sentido del humor (...)Cuando mi padre era niño en Polonia, las calles estaban cubiertas de pintadas como "¡Judìos, a Palestina!", y a veces menos amables"¡malditos Judìos, a Palestina!". Cuando mi padre volviò a Europa cincuenta años despuès, las paredes estan cubiertas de pintadas como "¡Judìos, fuera de Palestina!",
Amos oz, Contra el Fanatismo
Etiquetas: Amos Oz

"...Mirá , se trata de esto: si me costara escribir, dejaría de escribir en el acto. Y corregir me cuesta trabajo. Cuando corrijo es sólo para borrar repiticiones de palabras, para evitar la rima. Cortazar escribe así creo.."
"...Escribo cuando la furia me llega, y dejo de hacerlo cuando ésta me abandona (...) El me dijo que escribía de tal hora a tal hora, y ese tipo de cosas. Yo le pregunté: y vos ¿para que tenés hijos? al final yo le dije: mirá, lo que pasa es que vos tenés con la literatura relaciones conyugales. Para mí es una puta. Si viene, viene..."
"....soy un lector de novelas policiales (...) Dashiell Hammet o Raymond Chandler..."Juan Carlos Onetti, entrevista con Alfredo Barnechea (Peregrinos de la lengua)
Etiquetas: Juan Carlos Onetti